Frutas que sí pueden comer los gatos (y las que debes evitar)

Los gatos pueden comer algunas frutas como premio ocasional, pero no las necesitan. Son carnívoros estrictos: su cuerpo está hecho para obtener todo lo que necesita de la carne. Además, no pueden percibir el sabor dulce, así que la mayoría no muestra interés. Si a tu gato le llama la atención una fruta, aquí te decimos cuáles son seguras y cuáles debes evitar.

Frutas seguras para gatos (en poca cantidad)

  • Melón y sandía: sin cáscara ni semillas. Tienen mucha agua y son refrescantes.
  • Plátano: un trocito pequeño; tiene bastante azúcar.
  • Manzana y pera: sin semillas, sin corazón y sin cáscara dura.
  • Mango: sin cáscara y sin hueso.
  • Fresas, moras y arándanos: lavados y cortados en pedacitos.
  • Durazno, chabacano y ciruela: solo la pulpa, nunca el hueso.
  • Piña y kiwi: pelados, en trozos muy pequeños.
  • Pepino: técnicamente es una fruta, bajo en calorías y con mucha agua.

Frutas que tu gato NO debe comer

  • Uvas y pasas: pueden ser tóxicas incluso en cantidades pequeñas y, en casos graves, causar falla renal. Nunca se las des.
  • Limón, lima, naranja, mandarina y toronja: la cáscara y los aceites esenciales pueden causar malestar digestivo y afectar su sistema nervioso.
  • Jitomate verde, hojas y tallos de jitomate: contienen solanina, que es tóxica. El jitomate maduro sin hojas, en un trocito, no es peligroso, pero tampoco aporta nada.
  • Aguacate: mucha grasa y contiene persina; mejor evitarlo.
  • Fruta deshidratada, en almíbar o enchilada: mucho azúcar, a veces chile y conservadores. Nada de mango enchilado ni frutas con chamoy o Tajín.
  • Huesos, semillas y corazones de cualquier fruta: pueden atragantarlo u obstruir su intestino.

¿Cuánta fruta le puedo dar?

Muy poca. Los premios, incluida la fruta, no deben pasar del 10% de lo que come al día, y lo demás debe venir de un alimento completo para gatos. En la práctica, uno o dos bocaditos de vez en cuando es suficiente.

Si tu gato tiene diabetes, no le des fruta. Si tiene sobrepeso u otra enfermedad, pregunta antes a tu veterinario.

Cómo prepararla

  1. Lava bien la fruta.
  2. Quita cáscara, tallos, semillas y huesos.
  3. Córtala en pedacitos del tamaño de un bocado de gato.
  4. Si es congelada, deja que se descongele un poco antes de dársela.
  5. Ofrécele un trocito y observa cómo le cae durante las siguientes 24 horas.

Señales de que algo le cayó mal

Vigila si aparece vómito, diarrea, babeo, decaimiento, dolor de panza o falta de apetito. Si los síntomas son fuertes o duran más de 24 horas, llama a tu veterinario. Si crees que comió uvas, pasas o algún cítrico en cantidad, contáctalo de inmediato.

En resumen

Un trocito de melón, sandía, manzana o mango no le hace daño a tu gato, pero la fruta nunca debe sustituir su alimento. Evita siempre uvas, pasas y cítricos, y quita semillas y huesos. Y si tu gato ni la voltea a ver, no te preocupes: es lo más normal del mundo.

Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con un médico veterinario.